ALGO SE PUDRE EN KIEV, POST ZELENSKY.

La idea oficial del Estado atacado, débil y que se defiende legítimamente, ha llenado las primeras planas de la prensa occidental. Este panorama de algún modo artificial, oscurece algunas realidades propias del gobierno de Zelensky en Ucrania.

No basta con saber que se encuentra bajo un régimen de ley marcial que le ha prorrogado su período de gobierno de manera indefinida desde el 2019, procediendo a conducirse como un régimen poco proclive a respetar el equilibrio de poderes. Tampoco es suficiente entender que el descontento social provocado por su forma de gobierno y la incapacidad de llegar a un alto al fuego. Hay algo mas y se refiere a una crisis potencial al interior del gobierno. Por hechos ocurridos particularmente, durante el 2026.

Aparece la figura de Mikhailo Fedorov como mayor responsable de la campaña política de Zelensky, su más joven ministro de Transformación Digital desde el 2019 y quien mas duro a lo largo de los seis años. En enero 14 del 2026, Fedorov fue nombrado Ministro de Defensa, puesto en el que duró un semestre. La característica de Fedorov es que carece de capital político, bases territoriales, y su importancia radica en su expertise técnica, basado en una legitimidad funcional primero en el desarrollo de infraestructura, y luego la defensa tecnológica. Esto no es poca cosa; bajo sus hombros se encuentran muchos de los avances digitales para la defensa demostrados por el ejército ucraniano para solventar la falta de apoyo en Occidente. . Pero no solo para la defensa; ha sido el creador de una aplicación y un portal llamado Diya, que ofrece hasta 100 servicios distintos y se posiciona como el interlocutor tecnológico entre Estado y ciudadano. Este rol dual y su oferta de trasladar los principios de transparencia al sector militar, por parte de este personaje político, lo pusieron en la mira de los viejos intereses de sectores militares burocráticos en Ucrania que pueden ver minados sus objetivos e intereses económicos y políticos.

En julio, Zelensky lo retiro del Ministerio de Defensa, por supuesta incompatibilidad con el Comandante en Jefe Syrinsky, lo que ocasionó movilizaciones callejeras que lo considera un líder anti corrupción. Sin embargo, pocos días después Zelensky sacó a Syrinsky del mando y se lo entregó a Mychajlo Drapatyi, lo que representa un cambio de forma de ver la guerra: reemplaza la vieja escuela por la nueva escuela de conducir la guerra sobre la base de tecnología e IA.

Salio el tema de las supuestas denuncias en su intento de cambiar el sistema de adquisiciones de sistemas de armas, interfiriendo con una serie de intereses creados. El 18 de agosto apareció un  video explosivo de Fedorov en You tube, donde denuncia crisis de liderazgo, crisis sitemica de gobierno, llamando a elecciones y denunciando casos de  corrupción al interior del gobierno de Zelensky.  Poco después se destaparon una sertie de denunbcias y escándalos que arrinconaron al gobierno. El asunto es saber si nos encontramos ante una crisis coyuntural o nos enfrentamos a una verdadera crisis estructural de redes de poder y corrupción, al interior del Estado ucraniano en su intento de construir un modelo post guerra y de incorporación al seno europeo y transatlántico.  Se acusa a Fedorov de haber construido un verdadero sistema paralelo de índole digital, que opera independientemente de la Presidencia.

Las acciones de Fedorov han ido mas allá en la conformación de un sistema denominado Brave 1 lanzado el 2023, es decir un cluster manejado desde el Estado que moviliza fondos, grants y certificaciones en el sistema de adquisición de armas, que lo ubican al centro de una intrincada red de intereses privados occidentales, el Estado ucraniano, la industria de la defensa de la OTAN y la comunidad de inversionistas internacionales, un caso perfecto de “puerta giratoria”. Hasta la fecha, este mecanismo   ha manejado 540 grants que involucran hasta 1,500 compañías asociadas registradas en dicha plataforma, todas ellas dependientes del mantenimiento del sistema creado por Fedorov.

La situación se torna aun mas compleja cuando coexiste con un sistema de flujo inmenso de fondos provenientes de terceros países (europeos, el Ucranian Facility por 50 billones de euros)), hacia Ucrania un país que no se caracteriza por la transparencia y rendición de cuentas. Y aquí vuelve a aparecer la figura de Fedorov, como principal activo en Ucrania, para asegurar los criterios exigidos por Bruselas. Además, este personaje es conocido por su cercanía con Elon Musk, otro tycoon norteamericano que es dueño de grandes empresas tecnológicas y que promueve el uso de satélites espías. Lo cierto es que Fedorov se ha convertido en un personaje político de importancia -que según las encuestas, también ha adquirido capital político nacional y externo propio, poniéndolo solo por debajo de su ex jefe Zelensky- en la continuidad y supervivencia de un régimen que pretende asociarse en un futuro a la alianza transatlántica.  

En definitiva, una hipótesis que no se puede descartar es que un potencial traspaso del poder de Zelensky por Fedorov, implica mas que una transición de personas, una adecuación de la conducción de la guerra en Ucrania para mantener en permanente estado de funcionamiento el sistema tecnológico y de aprovisionamiento en defensa que presta Europa a Ucrtania.

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