- Soberón. analista
En el último lustro, ha prevalecido en la prensa occidental, una versión de los hechos que ocurren en Europa del Este, que han dejado escapar algunos aspectos interesantes que caracterizan a la situación de Ucrania y su actual gobierno. Al parecer, la confrontación por momentos escapa a la intensas trincheras del Donbas para dirigirse hacia el Sur Global, convirtiéndolo en un nuevo frente de guerra política, diplomática e incluso militar. Se trata del impulso de una ofensiva diplomática institucionalizada para pasar de una retórica ética (discurso de la víctima), a un pragmatismo político basado en intereses mutuos.
Los intentos del gobierno de Ucrania por aparecer como un aliado confiable en materia de seguridad, suministrador de granos y asistencia humanitaria, entrenamiento militar, tienen una finalidad concreta: lograr visibilizar y obtener apoyo en la Asamblea General de la ONU, donde se muestra un claro dinamismo y flexibilidad en el cambio de grupos y coaliciones, en torno al conflicto de Europa. Pero muchas de las acciones acometidas por Kyev, han tenido el efecto contrario al contribuir a desestabilizar gobiernos legítimos que han mantenido su posición interna, y luego han procedido a cambiar el sentido de su votación en la ONU (caso de situación de seguridad interna en Mali y Niger).
han traspasado las fronteras europeas y han llegado a los confines de África, en lo que se ha denominado un security partnership con países del Sahel norteafricano como Mali, Mauritania. La apuesta de la diplomacia ucraniana es extender sus influencias fuera de la región del conflicto, para contrastar la presencia rusa en otros continentes: para ello usan programas asistenciales como el Programa de Granos con el Programa Mundial de Alimentos.
Pero en realidad esconden, otras acciones que refuerzan la creciente inestabilidad de la región, tal como el apoyo de tecnología y suministro de drones de uso militar, entrega de inteligencia a grupos fundamentalistas en el norte de Mali, como es el caso de la organización islamista Jama’ at Nusrat al Islam wal Muslimin. Esta aproximación unilateral y arbitraria muy conveniente para sus intereses nacionales, excede claramente los criterios tradicionales de una cooperación responsable en materia de seguridad.
La aplicación de mecanismos y procedimientos que usa en Europa del Este tales como guerra indirecta, apoyo cuestionable a grupos armados y la voluntad de promover la inestabilidad local. Cabe hacerse la pregunta, ¿Bajo que criterios es aceptable la ayuda europea a organizaciones que acometen contra gobiernos legítimamente constituidos?
Algo similar ocurre en el Medio Oriente, donde Ucrania se ha convertido en un proveedor de seguridad particularmente en el manejo de drones, en beneficio de Jordania, Arabia Saudita, Qatar, entre otros. Todo empezó con el viaje de su mandatario para reunirse con líderes de la Liga Árabe en el 2023. Luego compartió su propuesta de paz. Particular es u intento de influir sobre el nuevo gobierno de sirtio, una vez se dio la caida de Basher al Assad. Los intentos son de posicionarse, sustituir o actuar paralelamente a la presencia de Rusia en otras regiones.
En definitiva, las acciones diversas, constituyen un esfuerzo para lograr captar el interés de otros miembros de la comunidad internacional, pero muchas veces no logran su objetivo último, al evadir las cuestiones de fondo que dieron origen a la situación creada.