ENTRE EL ORDEN Y EL CAOS

La imprevisibilidad es el factor que marca el desarrollo de las relaciones internacionales, en la segunda década del siglo XXI, cuando algunos como el profesor Christopher Clark de la Universidad de Cambridge señalan el final de la modernidad. Algunos viejos conceptos, como el interés egoísta de los Estados, frente a nuevas realidades y amenazas: la inevitabilidad de la crisis climática y los requerimientos de Europa en materia de seguridad (Declaración de Northwood, entre UK y Francia) y los intentos del nuevo gobierno alemán de Frederick Merz por reconducir los esfuerzos europeos. La continuidad de Cumbres de altos mandatarios la 80 Asamblea General de la ONU el 9 septiembre en Nueva York, la COP 30 en Brasil en octubre, G-20 en Johannesburgo en noviembre; así como la próxima Cumbre CELAC UE en Santa Marta en noviembre.

El fracaso y los errores garrafales del sistema y la comunidad internacional para atender los principales problemas globales.  Fracaso del derecho internacional en lograr la disuasión, evitar la impunidad y total ausencia de rendición de cuentas. La crisis terminal de la ONU que tiene pendiente el pago de US$ 1.5 billones por EE. UU, pero lo más grave es su retiro de los ODS y el Acuerdo de París, además de OMS y UNESCO para el 2026, así como el corte de financiamiento para operaciones de mantenimiento de la paz y asistencia humanitaria en escenarios críticos como Sudán o el Congo. Pero el tema no es solo económico, sino de legitimidad. 

Una sola excepción, la posición individual del mecanismo de los Relatores Especiales:

Artículos Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *